Está situada a tres kilómetros y medio de Almoharín, dentro de su término municipal, se accede a ella por un camino rural perfectamente señalizado, en el que nos encontramos con un antiguo puente medieval.
Su nombre -“La Atalaya”-, heredado del paraje donde se sitúa nos lleva a pensar en la posibilidad de que existiese una fortificación militar medieval que cumpliría la función de vigilancia territorial en la amplia frontera entre el mundo cristiano y el árabe. La misión de estas torres, de indudable valor estratégico, era controlar cualquier movimiento militar en caminos, cruces de ruta, cañadas y accesos naturales. Ante una situación de peligro, la eficacia de la torre - vigía se ponía de manifiesto al activar el mecanismo de comunicación, basado en señales acústicas o visuales.
La Casa Rural “La Atalaya” está rodeada de un impresionante paisaje en el que contemplamos la típica dehesa extremeña y las Sierras de Montánchez y San Cristóbal.
Situada en plena naturaleza, la tranquilidad y el aire puro que se respira son características que hacen de esta casa un lugar pleno de sosiego, tranquilidad y comodidades idóneas para descansar.
El estilo arquitectónico reúne elementos típicos de la arquitectura popular, así como elementos típicos de la arquitectura hispano-lusa.
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